Poco a poco te vas acercando... estiras tus brazos y tus manos chocan contra mis manos... se siente el calor, se siente la vibración de tus sentidos. Te miro buscando el por qué, buscando la razón por la cual estás perdiendo la cordura y poco a poco te hundes en el mar de mi ojos, en el calor de mi respirar...
Me abruma tu rápido actuar, tomas mi cintura y me acercas a ti con una fuerza entre intensa y dura... siento tu respiración que sube y baja, que invade todo mi cuerpo y mi sentir, y poco a poco la distancia se va acortando, la drogadicción del calor de tu piel, tus ojos cansados intentando ingresar en mi alma, tus labios nerviosos y perdidos buscando donde yacer. Muerdo mis labios y cierro los ojos...
Como el vino, que entra amargo e intenso, como el humo de las flores que acaricia suavemente mi lengua, así se siente el paraíso... así encuentras el cielo...
