sábado, 27 de enero de 2024

Simetría del alma

Sensaciones de satisfacción, paz, cariño, libertad... los pies en la hierba, el viento acariciando el cabello, el sol iluminando nuestros ojos, el cielo coronando la vida... las raíces de nuestros ancestros se perciben en la sangre, en la tierra, en todo el ambiente, en lo más profundo de nuestras almas.

Encontrar a tu otra mitad en este vasto planeta es una tarea difícil, casi imposible; hallar ese ser que sea tu complemento en cuerpo y alma, tu igual, tu todo, es como buscar "una aguja en un pajar". Pero siempre existe ese 1%; quizás no sea el momento ni el espacio adecuados, tal vez nada encajó antes, quizás nada tenga sentido... pero ahí está, de pie frente a ti. Tu piel, tus ojos, tus labios, tu fragancia... lo posee todo. Un reflejo perfecto de ambas almas. Puedes afirmar que has encontrado la perfección imperfecta, la cual desconoce las complejidades de la vida. Todos somos un tanto egocéntricos y ególatras en estos asuntos; descubrir esa mitad de ti te brinda una satisfacción indescriptible y materializa un sueño perturbador que se escondía en tu inconsciente.

La similitud es tan profunda que implica compartir el amor, la vida, la mente; es ser verdaderamente iguales. ¿Aburrido? Para nada. Uno se maravilla con cada experiencia personal; cuando el otro ser te la relata, es como si la estuvieras viviendo tú mismo. Una sincronización de almas perfecta...

No obstante, hallar esta mitad también conlleva sus desafíos. Puede llevar a la locura y enterrar la propia existencia. La obsesión puede ser tan intensa que desvíe el camino correcto. Anhelar tanto la totalidad de esa persona puede sumirte en una pesadilla interminable... Aun así, es en ese caos donde también encontramos la oportunidad de crecer, de aprender a equilibrar el amor propio con el amor compartido, y de descubrir la belleza de dos almas que, aunque unidas, mantienen su individualidad. Es en esta dualidad donde reside la riqueza de la conexión verdadera.




10 de septiembre de 2012 "remasterización" éxtasis

En este preciso momento, tomas mis caderas y las acercas a las tuyas con un paso lento pero decidido. Tus manos rodean mis caderas, y, con un final golpeado, se desplazan más allá de lo esperado, creando una atmósfera suave pero al mismo tiempo enloquecedora. Nos mantenemos a la par de la música, dejándonos envolver por su ritmo, que nos calienta y nos impulsa a liberar ese instinto salvaje que llevamos dentro. Nuestros movimientos son suaves y marcados.

De repente, tomas mi brazo y me haces dar la vuelta, atrayéndome con fuerza hacia ti. Tus labios exploran mi cuello, mientras tus manos ascienden con suavidad por mi cuerpo, siguiendo el compás de la música. Mis manos intentan capturar tus travesuras, pero la tarea se vuelve imposible. Pierdo el control, quedo fuera de tono, sumiéndome en el éxtasis de la música y la seducción de nuestros movimientos.






viernes, 26 de enero de 2024

El juicio injusto de la perfección

No importa cuántas veces intentemos esclarecer la verdad de las cosas, ni cuánta razón respalde un argumento; siempre será insuficiente para aquellos que se nutren del sufrimiento ajeno, que se aferran a las mentiras de su entorno y se empeñan en ocultar la verdad.

La naturaleza humana nos impulsa a explorar nuevas experiencias, a realizar cambios en nuestra vida, elecciones y metas. Al menos, eso es lo que se espera en el desarrollo mental normal. Aunque a veces resulte confuso, siempre llegamos a soñar con ello. Pero solo si estamos dispuestos a crecer, en lugar de sumirnos y arrastrar a nuestro entorno. Siempre hemos tenido claro lo que deseamos lograr en nuestras vidas, incluso en medio de la confusión. Siempre sabemos qué es lo que realmente necesitamos y queremos. ¿Por qué dañar a nuestro entorno construyendo ilusiones efímeras, edificando castillos de arena destinados a ser barridos por el mar?

Considerarse seguro sería engañarse a uno mismo, a nuestro espíritu, a la capacidad de razonar. Nadie está completamente seguro de todas sus acciones, pero siempre podemos tener certeza de que avanzar implica asumir tanto lo bueno como lo malo. ¿Por qué entorpecer ese proceso? He sido testigo de diversos tipos de abuso psicológico que terminan manifestándose en enfermedades físicas. Enfermedades que duelen, que matan, perpetuando un ciclo sin fin, sin cura, con personas dependiendo de pastillas, drogas, alcohol... ¿Por qué? ¿Por qué causar daño? ¿No es suficiente lo que ya tenemos en nuestras vidas? ¿El placer de vivirla? ¿O acaso encuentran gozo en atormentar mentes frágiles y soñadoras? No se puede comprender a aquellos seres que solo viven para ello, seres rotos de alma y mente. Ni siquiera se trata simplemente de sentir. Estos seres humanos están enfermos y desconectados de la realidad.

"El bullicio de personas rodea a este brillante cristal, un diamante en bruto, que espera ser escuchado y comprendido más que admirado... pero nada. Todos observan desde lejos, ninguno se acerca, ninguno comprende. Todos lo desprecian en lo profundo, cuestionándose cómo puede ser tan perfecto y brillante. Debe ser falso, debe ser mentira... un pequeño cristal, un simple cristal, juzgado injustamente por jueces imparciales frente a su inocencia, jueces corrompidos por la envidia y el ego... Quizás, en ese rechazo colectivo, reside la incomodidad de confrontar la propia mediocridad ante la esencia pura y auténtica que emana de este cristal único."



miércoles, 24 de enero de 2024

Destellos de perfección

Verano de 2024, a orillas del lago, entre Villarrica y Pucón... Donde la madre tierra despliega su encanto de tranquilidad, vida, limpieza y perfección. Es el lugar donde reposan los dolores y temores de una adolescente, donde han comenzado y concluido diversas etapas, fusionándose con el agua, la tierra, las piedras y el cielo, entre las montañas que resguardan historias de antaño, cuando el diablo descendía en busca de alguien con quien compartir los lujos de vivir y sentir.

Allí, bajo el agua y los rayos de luz, se desentrañan los secretos más profundos, las caricias de cada ola y de cada brisa. Un sueño eterno envuelve el interior del alma.

Fue en ese lugar donde se conocieron, se enamoraron, se desvistieron y se sumergieron en la perfección del reflejo. Tan auténticas, tan únicas, tan similares: manos pequeñas y rellenitas, muñecas diminutas, brazos bronceados por el sol, llenos de historias marcadas por cada lunar. Hombros fuertes que desembocan en un largo cuello y espalda pequeña, piel suave como la seda, delicada como el algodón de azúcar. Labios sabor cereza, ojos reflejo del cielo, nariz pequeña y redonda, cabello que emula los rayos del sol y la arena.

Sus corazones, compuestos de azúcar y sal, canela en sus lenguas. Pechos redondos y perfectos, cintura que se ciñe a sus suaves caderas, con muslos generosos y curvas interminables. Su aroma es una mezcla de cielo y perfección, la mejor combinación posible. Ambas, idénticas, las preferidas de dios. Así, se miran fijamente a la luz de la luna, a los rayos del sol, siempre mostrándolas, siempre uniéndolas. Son ellas que son una.



sábado, 13 de enero de 2024

11 de Mayo de 2012 "remasterización" El amor hiere...

El amor, un eco doloroso, cuando la pasión se desvanece y el frenesí se vuelve cordura. El amor, ahora más racional que delirante, se desvanece, languidece. Agujas punzantes en el corazón, testigos de mi traición frente a él. Soy solo una mujer impotente, incapaz de satisfacer este amor que hoy se desangra, inundando las calles con melancolías, como hoy...

Toqué la hierba, acaricié el pasto, contemplé la huella que dejamos en aquel lugar, aún impresa en la tierra. Cerré los ojos y retrocedí dos pasos. Risas y más risas, un éxtasis desbordante: amor, besos, caricias. El buen vino tinto serpentearía por mi garganta, alcanzando lo más profundo de mi ser, provocando calor y ardor. Así, con el dulce sabor del chocolate amargo, eclipsé el sueño triste y desolado. Nos sumergimos en la maleza, nos besamos sin cesar, cayendo rendidos a los placeres de la piel. Sin pensar, sin meditar, me entregué, mirando el cielo, recibiendo el don de amar y ser sincera contigo...

Dando cuatro pasos atrás...

Otra fecha importante, una rosa blanca entre mis manos, una mochila café en mi espalda. Con un vestido ceñido a la cintura, caminábamos entre cantos de aves, cruzando el umbral del paisaje. Tocamos fondo y nos entregamos al amor, la locura y la pasión. Entre la felicidad, las fotografías y la comida preparada por manos de ángeles, nos escondimos tras un árbol. Deposité la rosa de ese amor, y con tristeza, cerraste mis ojos y me empujaste al olvido...

Dando seis pasos hacia atrás...

Chocando con la niñez, corrí por senderos, competí, reí, me enfadé, viví... Me detengo, cierro los puños, miro hacia el ocaso y decido poner fin a esta triste historia de mi vida... Doy ocho pasos hacia adelante...

Camino mostrándote el lugar, corro delante de ti, me escondo, me libero, vuelo como una mariposa en su cielo. Me abrazas, me pides, me hablas, me susurras, me miras, me besas, te hablo, callo, escapo, me escondo, susurro, escucho. ¿Quieres caminar conmigo? Entre un no, un sí, depende, quizás caímos en la cuenta del disfraz. Nos avergonzó actuar como niños, pero el disfrute era nuestro al sentirnos tan vivos frente a tantos muertos...

El amor duele, aún en la felicidad más intensa...



Resiliencia Nocturna

Es una noche inusualmente fría en pleno verano del 2024. En el aire se percibe una urgencia sin precedentes, un deseo imperante de escapar, de buscar algo más, de sumergirse en la cruda realidad que ofrecen los suburbios elevados de la ciudad. La abstinencia se manifiesta; las manos tiemblan, la ansiedad se apodera de cada rincón del cerebro y del corazón. El control se escapa entre los dedos.

Ataviada con un pulóver negro, pantalones cargo verdes, las clásicas Old School Vans y los audífonos de siempre, sintonizando música de 2010 en Spotify, la sangre fluye con fervor. La fiebre enciende los ojos enrojecidos y los labios resecos.

El deseo de formar parte de esa noche devora el alma, corrompe los pensamientos y reintroduce la locura de la que una vez escapó.

Las 1 de la madrugada llegan, el parque se halla húmedo, la cascada ensordece los oídos y silencia los gritos de dolor, pasión, miedo e inquietud sobre el mañana. Al fondo, cinco individuos caminan con la indignidad de la vida, la escoria más grande, el abuso de poder y género. Las venas estallan en el rostro, el deseo de acabar con ellos se apodera, de escuchar sus súplicas en el suelo. Pero eres mujer, así que al ver que se acercan rápidamente, das un paso atrás y comienzas a correr. Entonces, una llamada interrumpe el caos.

 

<< x: Hola, ¿estás bien?

xx: se escucha un jadeo constante No me cortes... mantente >>

 

La mente corre, las piernas pesan, la desesperación se apodera. Están alcanzando este cuerpo exhausto, la sangre hierve, los oídos duelen, el corazón retumba con cada jadeo. Gritos ahogados de ayuda resuenan, pero ningún habitante del barrio alto sale de su zona de confort porque "ella se lo buscó". Miedo, terror, desesperación, una realidad diaria.

Un árbol se vislumbra en la oscuridad, y en las últimas fuerzas, las uñas se clavan en su madera, las astillas duelen, la piel se rasga, pero se llega a la cima. Sin embargo, no se detienen; comienzan a gritarte y a subir.

 

<< x: ¿Qué hago? Voy a llamar a la policía, ¿dónde estás?

xx: No me cortes... no me dejes sola >>

 

Levantas la vista al cielo y ruegas, pides un último aliento. "Maldito Dios de este miserable mundo, infierno, paraíso, lo que sea, dame fuerza aunque pierda la cordura, dame fuerza aunque sea para poder enfrentarlos con mis propias manos y dientes cada vez que me alcancen..."

La sangre se estabiliza, el corazón se controla. Rasgas tu cuello y te aseguras de que te vean mientras te ríes desaforadamente y los miras. "Ya que no queda más... ya que no hay otra opción, jajaja, tendré que perder mi humanidad y convertirme en su propio infierno..."

Rompes una rama del árbol, el primero te alcanza, te acercas rápidamente y le clavas la punta de la rama en el ojo con fuerza desmedida y pánico. Logras hacerlo gritar y caer al suelo con la cabeza rota. Tomas confianza, pierdes la cordura. Antes de que los demás alcancen, arrancas la vara y, en un acto de disfunción mental, ríes y los miras con ojos fuera de sí, lamiendo la rama. "Así caerá cada uno de ustedes", gritas jubilosa, sintiendo que puedes todo, dando inicio a la caza con las pocas fuerzas que tiene una mujer frente a cuatro tipos que se creen dioses en un mundo donde todos somos escoria sin sentido...

A medida que la persecución avanza, la lucha desesperada contra la injusticia se convierte en una danza caótica, una sinfonía de valentía contra la opresión. Cada golpe, cada movimiento, es una declaración de resistencia. En ese momento, la oscura noche se convierte en el escenario de una rebelión personal, donde la mujer se niega a ser víctima y se erige como la heroína de su propia historia. Y así, en la penumbra, se forja un testimonio de coraje que resonará mucho más allá de esa fría noche de verano.





jueves, 11 de enero de 2024

Descenso Cósmico

"Entrelazo mis manos con las tuyas, guiándote hacia el cielo con ojos obedientes y pasos firmes. En tu ser, encuentro sinceridad e ingenuidad, una conexión que revela que somos la misma esencia.

El camino al paraíso se impregna de pureza y realidad, donde el aroma nos envuelve, y percibo que somos uno. El calor compartido, la mirada que refleja el mismo deseo, anhelo romper el estigma que nos arrastra a un infierno aparente. Pero en realidad, serán nubes blancas sobre un mar cristalino, con un cielo en paz, desdibujando la soledad y entregándonos una paz inmensa en ese momento.

Te integro en estas nubes donde reside la perfección, donde puedes hacerme compañía, flotar conmigo, sumergirte entre las suaves plumas que hemos ido esparciendo. Somos ángeles caídos, pero en la desgracia de otros, no aprecian la perfección de nuestros corazones.

En este infierno terrenal, donde nos sumergimos en fármacos adictivos y flores suavizadoras, exploramos los límites, cuestionando si el camino es el correcto. Sin embargo, no nos detendremos, no entregaremos la cordura esta vez, solo inundaremos nuestras almas de una locura que nos pertenece.

Estás ingresando, no hay miedo, voy decidida a caer del cielo...

A medida que caemos, nuestras almas se entrelazan en una danza cósmica, desafiando la gravedad con la certeza de que este descenso no es una rendición, sino una liberación. Las cadenas del juicio se desvanecen mientras nos sumergimos más profundo en la sinfonía de nuestra propia creación.

Las plumas que hemos esparcido se convierten en pétalos de sueños, y entre ellos, encontramos refugio. Nos sumergimos en la tormenta de nuestras propias pasiones, dejando que la locura nos envuelva como un manto sagrado.

Este viaje, aunque incierto, se vuelve nuestro rincón sagrado en medio del caos. En cada paso hacia lo desconocido, nos convertimos en arquitectos de nuestro propio paraíso, modelando la realidad con las tonalidades vibrantes de nuestros corazones entrelazados.

Que el mundo exterior vea nuestras caídas como una tragedia, pero nosotros, en nuestra complicidad, encontramos el éxtasis en la rebelión contra la norma. Unidos en esta oscura travesía, escribimos nuestra propia epopeya, tejiendo historias con los hilos de nuestras almas.

Entonces, mientras caemos del cielo, sé que no es un descenso al abismo, sino un vuelo conjunto hacia la libertad de ser quienes realmente somos.”






domingo, 7 de enero de 2024

Usurpadores del Alma

"No queda nada más en este pequeño bosque, solo las cenizas de circunstancias que jamás volverán a florecer, que nunca más verán el resplandor...

Empacaremos nuestras cosas y dejaremos atrás todo este mundo, abandonaremos a los usurpadores de la paz, de la felicidad, del amor; aquellos que, con cada palabra, maltratan este ser sin sonrisa, sin luz, sin brillo... Se acabó, ha terminado. Vuelvan por donde entraron y no regresen jamás. Pueden criticar, maltratar, manipular a quien quieran, pero ya fue suficiente. No somos capaces de soportar tanto...

"¿Recuerdas, amor? ¿Recuerdas todo lo que pasó? ¿Recuerdas las esquinas llenas de dolor, las espinas en el corazón, la razón fuera de sí? ¿Recuerdas, amor, amor de mi vida, amor de mis fuegos, amor de mis raíces, recuerdas?... Yo no recuerdo nada, ni lo malo ni lo bueno. Solo el calor en mi ser, el palpitar de mi ser, mis ojos brillando y mi media sonrisa embobada mirándote. Recuerdo tus cálidas manos, tu sonrisa verdadera tan difícil de ver, de sentir. Recuerdo tu voz, llamándome cuando te enojabas, cuando algo no encajaba... Te recuerdo pidiendo mi ayuda, mi atención, mi tiempo, mi amor, mi vida, mis suspiros, mi alma, mi paciencia... Te recuerdo en lo más profundo acariciando con tus mentiras e intereses mis sentimientos y mi ser. Te recuerdo prometiendo que era verdad lo que sentías, que yo era la equivocada, que yo nunca sabía nada... Te recuerdo recordándome todos mis defectos, todas mis heridas, todas mis falencias, mis errores... Te recuerdo acurrucándote en tu miseria dentro de mí y robando lo poco y nada que conseguí con trabajo. Te recuerdo sin amarme, sin quererme, sin desearme. Te recuerdo recostado y tranquilo mientras yo estaba en la palma de tu mano...

Y ahora, aquí, dejo atrás esos recuerdos dolorosos. En este nuevo camino, construiré mi propio resplandor, cultivaré un jardín de esperanza y regaré cada sueño con la lluvia de mi renacer. Porque, aunque el pasado dejó su marca, el futuro será mi lienzo, y cada paso será una obra de arte que celebre mi libertad y autenticidad."



sábado, 6 de enero de 2024

Un retrato Crudo de la realidad

El humo se adueña de cada recoveco de mi frágil mente, deshaciendo toda sensación de racionalidad. Ya no hay distinción entre realidad y ficción; esto simplemente es lo que es, y será lo que será...

Cada uno de nosotros experimenta distintos estados y momentos en este viaje por la tierra. No me apresuraré a ascender; prefiero saborear el tiempo aquí abajo, disfrutar de estas urgencias, de esta crudeza, de esta realidad. Sí, me gusta estar en este lugar. Más arriba, se imponen condiciones que a otros no les será fácil cumplir, como a ti. Es mejor permanecer aquí abajo, donde se conoce el infierno y todo puede desmoronarse. Realmente, arriba es el infierno cuando todo se desvanece…

"Pensé que las flores florecían durante todo el año según quién las regara, quién las cuidara. Siempre serían flores en plenitud, a veces un poco secas, a veces un tanto marchitas, pero nunca simples hierbajos creciendo descontroladamente por el campo, sin necesidad de algo único y especial. Son aquellas que perduran, las que cuesta arrancar, las que resisten la tempestad, las que te resguardan bajo sus espinas, pero te acarician con sus ramas. Son ellas, las que nunca se irán, las que siempre perdurarán, las que nunca entenderán, las que nunca aprenderán. Y tú las observarás día y noche, flotando por la eternidad, deleitándote con este paisaje espectral, sin conocer lo que deparará el mañana... En este lienzo de incertidumbre, quizás encuentres la sorpresa más hermosa, la lección más profunda, o tal vez la revelación que transformará tu perspectiva ante el inexorable devenir del tiempo. Y entre la oscuridad que envuelve este cuadro, la realidad te golpeará con la crudeza de sus pinceladas, recordándote que la belleza a menudo emerge de la decadencia más profunda."

Seven




martes, 2 de enero de 2024

Sensaciones celestiales

En una tarde de dolor, desesperanza y olvido, de épocas pasadas, me acerco al balcón con una copa en mano y un puro entre los labios. Desde este piso 19, experimento el deleite visual y el viento acariciando mis rosados pómulos, mis labios teñidos de rojo y mis ojos cristalinos absortos en el humo afrodisíaco.

El vestido rojo abraza mis curvas, mientras la copa se desliza por mi boca, acariciando mi lengua. Me sumerjo en el cielo, una acuarela suave donde analizo, siento y adhiero cada curva de las nubes. Comienzo a flotar, ascendiendo con el viento que me envuelve, liberándome de lo terrenal. Los tenues rayos de luz deshacen cada fragmento de tela que me une a la tierra. Mi cuerpo resplandece, captando cada partícula celestial. En cada rincón, te siento, me elevas. El calor se apodera de mí; mi piel absorbe el calor y cada rincón de mi ser reacciona con satisfacción, con placer. Mi cabello acaricia suavemente cada poro de mi piel.

Atravieso el cielo, la atmósfera, el calor, el sol, la luz y el aire. Pierdo la conciencia en este rincón anhelado del universo, la razón se desvanece. Explosionó en emociones, sentimientos, perdiendo la noción de la realidad y del placer terrenal. Alcanzo el cielo, toco lo que nadie más tocará, ni siquiera los dioses de mi imaginación. Los pierdo, los entierro, los destierro de este paraíso.

 


S.C.

Estamos siendo ciegos ante la realidad. Estamos dejando que nuestras mentes fluyan con la corriente, estamos siguiendo un camino vacío, esta...