domingo, 4 de febrero de 2024

Entre la plenitud y el Abismo

Tenerlo todo y al mismo tiempo no tener nada...

Otra vez, el sentido se desvanece. A pesar de poseer todo, el vacío interno es desolador. No logras sentir nada: ni emociones, ni deseos, ni nada. Todo se despierta por unas horas y se desvanece como un recuerdo de los años dorados. La belleza parece eludirte, volviéndose todo objetivo y frío. Así es como el ser humano comprende que lo que hizo cuando era consciente era lo mejor, pero no todos entienden las cosas importantes de la vida. Optan por personas equivocadas, superficiales, materialistas, vacías, sin amor, y eso quebranta a un ser con la vida clara.

El camino sigue construyéndose, llenando nuestras mentes con la ilusión de que entre lo material, lo profesional y lo personal lograremos un equilibrio único y estaremos completos. Todo resulta ser falso; eso no nos llena, no nos completa, no es suficiente. Terminamos aburriéndonos y sumergiéndonos en la amargura de vivir de esta manera.

Pero al final del día, todo te asfixia. No es real; terminarás renegando de la vida misma o contemplando un salto desde las alturas. Las preguntas sin respuestas invaden tu mente, controlan lo que sientes. Nada es suficiente, ni las drogas fuertes ni las emociones de vida únicas. Todo aburre, cansa, no es suficiente. Lo que vives hoy te sofoca, te abruma, es innecesario. No estamos preparados para tanta decepción, tanta imaginación, tanta esperanza. Simplemente, no estamos preparados. Nos hundiremos poco a poco en la miseria que intentamos evitar.

Esta es la vida de miseria que nos dejaron, la vida que nadie desea.



S.C.

Estamos siendo ciegos ante la realidad. Estamos dejando que nuestras mentes fluyan con la corriente, estamos siguiendo un camino vacío, esta...