Recorro las calles del placer, lo banal y lo fácil... Tan
comunes, sucias, aberrantes y básicas. En este mundo de luces parpadeantes y
risas huecas, mis pasos son mi propia música, mis curvas una obra de arte en
movimiento, mi cabello ondea en la noche como un misterio sin resolver.
Enciendo un cigarrillo, sé que no te gusta que fume, pero esta noche es única.
Esta noche, dejo atrás lo barato y comienzo a buscar lo que realmente me
enriquece.
Despidámonos de lo fácil, lo sucio y lo asqueroso que es no
tener una conexión más profunda. Alejémonos de esas almas que succionan la vida
con su manipulación porque no saben explorar un mundo más peligroso, suave y
apasionante. Almas sin valor, corrompidas, ignorantes, dan pena, dan asco, son
vidas que destruyen...
Si pudiera aconsejarles, les diría que disfruten con
personas que los llenen por completo, no solo una parte de sus vidas. Que los
llenen de amor, experiencias y conocimiento. Que no se dejen llevar por los
vampiros emocionales. Cuando se vayan, al menos sentirán que han dejado algo en
lugar de perder su tiempo y valiosa sabiduría. Si ves que no recibes nada a
cambio de tu atención y dedicación, simplemente cierra la puerta. Y no
suavemente, amigo, ciérrala de golpe para que duela en la nariz del mal o la
mal nacida.
Si no podemos disfrutar de las cosas complejas de la vida
que inventamos con cartas, canciones y citas, entonces, ¿por qué seguir
existiendo? Lo sexual, incluso uno mismo puede proporcionárselo, pero es mejor
no sentir nada que compartir espacio con alguien emocionalmente roto.
No pierdan su tiempo... Deséchenlos y busquen a alguien que
les infunda vida, claro si es necesario, que les haga sentir que están en la cima. Sino nosotros mismos somos los mejores candidatos.
Tu alma se conecta con cada aspecto de tu vida: pasado,
presente y futuro, arterias, venas, cada parte de tu cuerpo, tus ojos, tu boca,
tu cerebro, tu imaginación, tus dolores y tu felicidad. Entrégasela a alguien
que pueda manejarlo todo, a alguien que la bese y la haga suya. Muchos querrán
quitarte algo, muchos querrán entrar sin tocar la puerta, sin hacer el trabajo
necesario. Algunos tendrán el placer y el halago que eso conlleva, pero cuando
te des cuenta, corre. Corre, amigo, corre lejos de esas personas, son
destructivas, son horribles...
En esta travesía, recordemos que, a pesar de las
desilusiones, siempre habrá seres excepcionales esperando para cruzar nuestros
caminos. Mantengamos nuestros corazones abiertos, listos para recibir lo que
realmente nos enriquezca y nos haga sentir en la cima del mundo.
