Despierto en este paraíso terrenal, en medio del océano. Mis dedos acarician las suaves sábanas mientras abro los ojos y me incorporo, ansiosa por encontrarte. A lo lejos, un apuesto hombre, que parece salido de la mitología griega, observa las cristalinas aguas desde la terraza. Envuelta en un velo blanco, me encamino hacia ti.
Alcanzo tus brazos y los recuerdos de la noche anterior inundan mi mente...
"El cielo nocturno baña la zona con su luz, y las estrellas iluminan mis ojos perdidos entre sueños rotos e ilusiones destrozadas. Me siento en soledad en ese muelle apartado de la alegre multitud, mis pies acarician el agua, y ni una brisa se atreve a llevarse este momento lejos de mí. Contempló el infinito por un rato, sin esperanza de sonreír esta noche, hasta que escuchó ruidos procedentes del abismo marino.
La ansiedad me paraliza y temo lo peor. Mi corazón retumba en mis oídos, y mi respiración se agita. Sin embargo, poco a poco distingo una figura humana emergiendo del agua. Con cada ascenso, la luna revela un cuerpo esculpido por los dioses. Estoy atónita. Te acercas a mí con tu largo cabello negro empapado. Me miras con sorpresa y te acercas, diciendo: '¿Qué hace un turista tan lejos de la fiesta más esperada del viaje?'.
Aun sin palabras, solo puedo admirar en silencio semejante espectáculo, y finalmente, sonrío torpemente. 'Podría decir lo mismo, pero parece que no soy el único turista que ha descubierto algo mejor'. Tu risa llena la noche, y te sientas a mi lado. Conversamos durante horas acerca de las estrellas, sus historias y los caprichos extraños del destino. Tu sonrisa brilla como la luna llena, hermosa y suave. En algún momento, mis ojos se pierden por completo en tu rostro. Silencio mis palabras y dejo que la suave brisa que aparece nos lleve uno al otro.
Por un impulso, caemos al agua y nuestras manos se
entrelazan. Me atraes con fuerza hacia ti, aferrándome por la cintura, y
nuestros destinos se confunden... Bajo el manto de la noche estrellada,
nuestros labios se unen en un beso apasionado, como si el universo mismo
hubiera conspirado para cruzar nuestros caminos en este rincón mágico del
mundo. La ilusión de este encuentro nos envuelve, y nos perdemos en el éxtasis de
lo desconocido..."
