miércoles, 27 de diciembre de 2023

Realidad Difusa

La sed persiste, el calor se mantiene implacable; mis raíces de mujer exploran cada rincón de mi ser, fortaleciendo todos mis deseos y transformándolos en un poder incontenible. Pensaste que este juego sería simple, que podrías ganar desgarrando mi alma, pisoteando y destruyendo mi santuario. Pero solo permití que probaras brevemente el paraíso, no el cielo, no el Olimpo. Con tan solo migajas, controlé tus deseos, movimientos, palabras, agonías, dolor, razón. No quiero ni imaginar cómo te humillarías ante mis pies si hubieras obtenido todo.

Ninguno de ustedes resultó ser el demonio que esperaba, aquel capaz de arrebatarme el alma, aplastar la razón de mi existencia, robar el placer de vivir y morir; el que acabaría con mi cordura y haría estallar mi raciocinio. Caigo hacia atrás riendo sobre estas almohadas blancas, sumergiéndome en la locura del placer de sentirme, de unirme a mí misma; el deleite de amarse y adorarse. La paz emana de mis poros, el deseo desenfrenado de no privarme de nada, la escasa percepción de la realidad, la explosión de sentimientos, emociones, sensaciones. Desde esta posición elevada, ya no veo tu presencia.



S.C.

Estamos siendo ciegos ante la realidad. Estamos dejando que nuestras mentes fluyan con la corriente, estamos siguiendo un camino vacío, esta...