sábado, 13 de enero de 2024

11 de Mayo de 2012 "remasterización" El amor hiere...

El amor, un eco doloroso, cuando la pasión se desvanece y el frenesí se vuelve cordura. El amor, ahora más racional que delirante, se desvanece, languidece. Agujas punzantes en el corazón, testigos de mi traición frente a él. Soy solo una mujer impotente, incapaz de satisfacer este amor que hoy se desangra, inundando las calles con melancolías, como hoy...

Toqué la hierba, acaricié el pasto, contemplé la huella que dejamos en aquel lugar, aún impresa en la tierra. Cerré los ojos y retrocedí dos pasos. Risas y más risas, un éxtasis desbordante: amor, besos, caricias. El buen vino tinto serpentearía por mi garganta, alcanzando lo más profundo de mi ser, provocando calor y ardor. Así, con el dulce sabor del chocolate amargo, eclipsé el sueño triste y desolado. Nos sumergimos en la maleza, nos besamos sin cesar, cayendo rendidos a los placeres de la piel. Sin pensar, sin meditar, me entregué, mirando el cielo, recibiendo el don de amar y ser sincera contigo...

Dando cuatro pasos atrás...

Otra fecha importante, una rosa blanca entre mis manos, una mochila café en mi espalda. Con un vestido ceñido a la cintura, caminábamos entre cantos de aves, cruzando el umbral del paisaje. Tocamos fondo y nos entregamos al amor, la locura y la pasión. Entre la felicidad, las fotografías y la comida preparada por manos de ángeles, nos escondimos tras un árbol. Deposité la rosa de ese amor, y con tristeza, cerraste mis ojos y me empujaste al olvido...

Dando seis pasos hacia atrás...

Chocando con la niñez, corrí por senderos, competí, reí, me enfadé, viví... Me detengo, cierro los puños, miro hacia el ocaso y decido poner fin a esta triste historia de mi vida... Doy ocho pasos hacia adelante...

Camino mostrándote el lugar, corro delante de ti, me escondo, me libero, vuelo como una mariposa en su cielo. Me abrazas, me pides, me hablas, me susurras, me miras, me besas, te hablo, callo, escapo, me escondo, susurro, escucho. ¿Quieres caminar conmigo? Entre un no, un sí, depende, quizás caímos en la cuenta del disfraz. Nos avergonzó actuar como niños, pero el disfrute era nuestro al sentirnos tan vivos frente a tantos muertos...

El amor duele, aún en la felicidad más intensa...



S.C.

Estamos siendo ciegos ante la realidad. Estamos dejando que nuestras mentes fluyan con la corriente, estamos siguiendo un camino vacío, esta...